miércoles 17 de junio de 2009

Israel y la homosexualidad

Nota publicada en "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org), en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com) y en "Radio Lev" (www.radiolev.com)



El viernes pasado, por razones laborales, no pude asistir a la marcha del orgullo gay en Tel Aviv, aunque sí tuve la oportunidad de ir a la fiesta organizada posteriormente en la playa.

Debido a que era la primera vez que participaba en un evento de este tipo, me quedé sorprendido por la cantidad de gente que había y por la alegría de los asistentes. Realmente, en esa fiesta, ví el símbolo de la libertad que representa el Estado de Israel.

En esa celebración había un contraste de personas de distintas culturas, edades, orientaciones sexuales, clases sociales, etc, pero nadie era discriminado, sino que por el contrario, todos podían expresarse como querían y sin prejuicios ni discriminación de ningún tipo.

Me pregunto ¿Hay una mejor sensación que la libertad? Por supuesto que no. La felicidad nace de ella. La tristeza, la bronca, etc, se debe a la falta de libertad que hoy sufren tantos países latinos con régimenes totalitarios socialistas y otros tantos países africanos o islámicos en el Medio Oriente con liderazgos tiranos y opresores.

Nadie tiene el derecho a decirnos qué hacer con nuestras vidas ni nadie tiene el derecho a no dejarnos expresar libremente. Y eso es lo maravilloso de Israel, en contraste con sus vecinos.

En el escenario levantado en la playa, se presentaban distintas estrellas de la música israelí abiertamente homosexuales, la gente bailaba y se divertía sin preocupaciones de ningún tipo, las banderas de la comunidad gay estaban por doquier, las parejas, homosexuales o no, se expresaban su cariño mutuamente sin mirar a los costados, etc. Esto representa Israel ¿Qué vecino del Estado judío aceptaría esto? ¿Es casualidad que homosexuales palestinos le hayan pedido refugio a Israel? ¿Cómo deben sentirse los gays iraníes viviendo en un país donde son colgados si su homosexualidad es descubierta?

El sabor de la libertad no sólo lo sienten los gays en Israel, si no también los árabes y otras minorías, quienes tienen derecho a trabajar, estudiar, entrar en política, manifestarse libremente, etc, sin diferencia de género ¿En cuántos países musulmanes tienen todos esos derechos? ¿Acaso es extraño que los árabes israelies se nieguen a perder su ciudadanía israelí para pasar a ser ciudadanos de un futuro Estado palestino?

Las sociedades libres van avanzando y las oprimidas retrocediendo. Es cierto que todavía la aceptación de los gays en Israel no es absoluta, pues la ley no acepta el casamiento entre dos personas del mismo sexo, siempre tienen trabas para poder realizar su marcha en Jerusalem y todavía hay cierta discriminación: padres que dejan de tener relación con sus hijos, burlas, etc. Pero es imposible que una sociedad cambie de un día para el otro completamente, pero la misma libertad genera que la mentalidad se vaya modificando positivamente.

Por ejemplo, hasta no hace mucho tiempo, el divorcio estaba mal visto y los hijos de padres divorciados eran discriminados. Debido a que cada uno es libre de elegir qué hacer con su vida, la gente le fue perdiendo el miedo al divorcio y a las opiniones de los demás, por lo que paulatinamente, la mentalidad de la sociedad empezó a aceptar esa realidad.

Pues lo mismo sucederá con los homosexuales. Pero deben seguir por este camino y aprovechar la libertad que les da un Estado como Israel para poder tener los mismos derechos que las demás personas en el ámbito legal, ya sea para casarse, tener hijos, etc. Sin embargo y a pesar de las trabas, en la fiesta de la playa, hubo cinco casamientos simbólicos, realizados por un conocido personaje de la televisión israelí, abiertamente homosexual.

Prohibir a un gay manifestarse porque puede dañar la sensibilidad (sea religiosa o ideológica) de otra persona es un acto totalitario y discriminatorio. Pues con ese argumento, deberíamos prohibir todas las manifestaciones y no tendríamos ya derecho a criticar una dictadura. Y esto es lo que debe entender cierta parte de la población religiosa en Israel, quienes aún no aceptan que se realice la marcha del orgullo gay en Jerusalem.

La libertad es un derecho básico y el más importante de todos. Por suerte, más allá de las diferencias que haya dentro de la sociedad israelí con respecto a ciertos temas (diferencias que existen gracias a la libertad), no hay muchos países en el mundo donde la gente se sienta tan libre y cómoda como en Israel, sin importar a qué religión pertenecen o si son ateos, ni el color de su piel ni su orientación sexual, etc.

Muchos piensan, sin embargo, que Israel oprime a los palestinos, pero no es así. Antes del comienzo de la Segunda Intifada, los palestinos trabajaban en Israel de a montones y los judíos podían visitar Gaza sin problemas. Debido a la opresión del liderazgo palestino, quienes en un momento decidieron volver al plan de "tirar a los judíos al mar", comenzaron con el terrorismo y a matar civiles israelíes a diario en el año 2000. Por supuesto, el acto instintivo del gobierno hebreo, como lo haría cualquier otro, fue aplicar medidas de seguridad que, lamentablemente, terminaron dañando el bolsillo de varios palestinos inocentes ¿Por qué? Pues porque ya no podían seguir en sus antiguos trabajos y su gobierno prefería utilizar los billones entregados por Estados Unidos, la Unión Europea e Israel (rara vez los países árabes ayudaron a los palestinos económicamente) en armamento para asesinar judíos, pero no en comida ni edificación ni educación ni en nada que pueda ayudar a la población a mejorar las condiciones de vida. Entonces, ya hambrientos por culpa de sus líderes, estaban listos para ser adoctrinados con lavajes de cerebro al estilo nazi y llenarse de odio contra gente que lo único que quiere es vivir en paz y está dispuesta a hacer difíciles y dolorosas conseciones para lograr el cese de la violencia.

El hecho de llegar a esa fiesta en la playa, la cual es un símbolo de la libertad que no abunda en el mundo, pero que me hayan tenido que revisar en la entrada, demuestra una imágen tristemente real acerca de este conflicto. El terrorismo no quiere territorio, no quiere un Estado independiente, pues si ese fuera el problema, ya hubiéramos tenido paz desde hace mucho tiempo. Lo que quiere el terrorismo es quitarnos nuestra libertad y dominarnos bajo los preceptos de alá y la sangrienta ley de la Sharía islámica. Y no lo digo sólo como judío ciudadano israelí, sino también como habitante de este mundo, pues el objetivo de la Yihad es conquistar al planeta entero.

Es por ello que no entiendo a los progres y aún menos a los pogres homosexuales. Pues ellos se ponen del lado de los opresores que asesinan "infieles", mujeres "adúlteras", gays por el simple hecho de ser gays, etc. Defienden a esos dictadores que no respetan ni uno de los Derechos Humanos que tanto dicen defender. La paradoja progresista de "defiendo la libertad y apoyo a los dictadores opresores" nunca la entenderé. Lo único que lamento es que esos progres no vivan en países como Cuba o Irán. Quiero ver si cuando estén puestos con los ojos vendados contra un peradón, a punto de ser fusilados por tener espíritu crítico o con la soga al cuello a punto de ser colgados por ser homosexuales, seguirán del lado del extremismo y atacando al mundo libre.

3 comentarios:

Raquel Reznik dijo...

Buenísimo.
Puse un link a tu artículo.
Saludos!

Leandro Fleischer dijo...

Gracias Raquel. Despues del pequeño altercado con un par de tus compañeros en BlogBis, borrón y cuenta nueva.

Centro dijo...

Estimado/s,

Los invito a conocer la Revista Digital Orden Espontáneo: http://centroadamsmith.wordpress.com/revista-digital-orden-espontaneo/

Saludos cordiales.

Agradecemos su difusión.


http://centroadamsmith.wordpress.com/